15 ago 2010

3:00 am


Se sentó en el frío suelo de su habitación con los brazos sobre sus rodillas en silencio. Sus padres estaban al otro lado de la puerta, así como su hermana y todos sus amigos, o al menos los que se llamaban a sí mismos así. Respiró hondo, quería tranquilidad. Alzó la mirada hacia la ventana. Eran las tres de la madrugada y apenas se podían ver unas pocas luces de sus vecinos que todavía no se habían acostado. El paisaje estaba calmado desde aquel cuarto piso, no escuchaba nada salvo su propia respiración. Una lágrima resbaló por su mejilla de repente y sin razón aparente. Se sentía solo, terriblemente solo. Había estado huyendo de la soledad los últimos diez meses, pero sus esfuerzos fueron en vano, puesto que es imposible apartarse de ella y es preciso por ello aprender a quererla. Hacía un calor bochornoso, pero él tenía frío y deseó que alguien le abrazara por detrás y le pusiera su chaqueta. Quería hablar como en los buenos tiempos de corazón a corazón, sin sentir ser juzgado, sólo notando calor y un sentimiento de fraternidad que podría vencer hasta a la muerte. Quería mirar a alguien a los ojos y tocarle el pelo de forma suave sin que hubiera malentendidos por el gesto. Y quería hacerlo sin hablar, escuchando el silencio y prestando atención a las pulsaciones de su corazón. No tenía a nadie a su lado, pero recordó a alguien que algún día le dijo que estaría ahí para lo que necesitara. Cogió el móvil y marcó su número. Colgó rápidamente, no sabía qué decirle. Acto seguido recibió un pitido, era un mensaje de ella, preguntándole si estaba bien. Él no respondió, no hacía falta. Ahora sí tenía la certeza de que no estaba solo, que ella estaba por detrás de él prestándole una mantita y preocupándose porque no pasara frío. Se tumbó en el suelo y lloró con más fuerza que nunca; aquel era un sentimiento que le desbordaba.

1 comentario:

  1. Buenas noches

    Me ha gustado mucho este post y me ha recordado a una canción que adoro "Acompañame a estar solo", en muchas ocasiones todos lo necesitamos.

    Besos!

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