13 nov 2017

Al mar, al mar


Imágenes
Cuerpos, almas en espiral
Todo viene y se desvanece,
gira en torno al ojo del huracán.
El mar, el mar.
A diez metros al sur está el mar
al que nunca hemos ido.
Sus olas traen las eternas promesas,
los sueños,
los “algún día”, los "ya vendrá".

Hemos paseado por la ciudad que no duerme,
la del viento, la lluviosa, y la de la Alhambra siempre musical,
y es en la de las alas donde nos encontramos,
en la orilla,
hartos y sin ganas 
de tanto pasear y deambular.

Quiero que seas pájaro,
que abras las alas y sorprendas a todos al planear.
Perdóname que me enfade cuando pienso
que otros ojos te han visto también volar.
Sé mi pájaro,
vuela y descubre los paisajes,
vuelve y entóname cada día 
una melodía que hable de nosotros dos.
Canta para mí todas las mañanas
a la orilla del mar. 

10 ago 2017

Preguntas


Preguntas, preguntas, preguntas,
Y el vacío entre los signos de interrogación 
Las imágenes violentas de sexo, drogas, marcas y sangre en la piel
El dolor del día de después
Los recuerdos nunca vividos
Los orgasmos nunca recibidos
Los vecinos fumándose un cigarrito al otro lado de la pared
con tus enfermos gritos de placer
El asco, la decepción y las lágrimas 
La vergüenza por la humillación 
Los tequieros reenviados
La hija que nunca debió nacer
Tu podrida  mitad que de noche se baja las bragas de color dorado
Los ojos de los cómplices susurrando a mis espaldas 
Prostitutas, camellos, adictos, borrachos, madres negligentes, maltratadores
Mentiras. Mentiras. Enfermas mentiras.
Una ralla 
Más ancha de lo que puedes esnifar
Bailando todos en espiral una danza macabra 
Preguntas
Preguntas
Preguntas


7 sept 2016

So tired



Son las nueve de la noche. Llevas todo el día de acá para allá. De un cliente furioso a otro. De un director a otro. De problema en problema. De un enfado al siguiente.  Los párpados se te caen y te cuesta mantener el rumbo en línea recta. Notas el cansancio sobre tus hombros y tu cabeza. Los pies pesan y tus piernas intentan mantener el ritmo de la multitud que te arrastra hacia el agujero negro al que todos vais. Te preguntas cuántas horas vas a poder dormir hoy. Es la hora punta. Miles y miles de neoyorkinos vuelven a sus casas para descansar y repetir el proceso de nuevo dentro de unas horas. Nacer, producir y morir. El cuerpo humano es una máquina al servicio del gobierno. Las piernas, las piernas pesan y te van adelantando. Un paso y otro paso.

Algo te golpea:

Overslept.

Algo distinto sobre tu cabeza:

So tired.

Sí, estás cansado. Muy cansado.

If late.

¿Qué es eso?

Get fired.

Genial. Necesitabas a alguien que me recordara que a la mínima te echan a la calle.

Why bother?

Y esto se pone interesante. Aceleras el paso y adelantas a varias personas.

Why the pain?

Caminas silenciosamente, con los ojos bien abiertos. Necesitas saber cuál es el mensaje.

Just go home.

Sí, vas a casa. A casa. A la casa que tanto dinero, sueño y tiempo te cuesta mantener.

Do it again.

Notas cierto alivio. Es el lamento de las millones de personas que, como tú, realizan el mismo trayecto a diario. No estás solo. Todos pasan por lo mismo. Todos trabajan para conseguir un piso donde poder desplomarse cada noche al llegar a casa.

La palabra hogar adquiere una dimensión espiritual, algo parecido a un mantra. Una religión. La multitud que te rodea ahora es menos anónima, más humana. De repente, forma parte de ti. La cama espera. Con suerte habrá tiempo de poner un poco de jazz mientras te duchas. Con suerte podrás tomar algo caliente recogido en tu toalla mientras miras por la ventana a la gente de la calle pasar. Con suerte recordarás lo que sentiste en el camino a casa, en aquella estación y te darás cuenta de que no estás solo. De que la felicidad es estar conectado a un fenómeno global. De que son las pequeñas cosas las que hacen que merezca la pena la vida. Que fenómenos como este son la mejor demostración de solidaridad, fraternidad y amor.

1 jul 2016

Eco


Escribir devuelve al lugar
del que nos echaron al nacer,
la poesía da consuelo,
recuerda que no todo es sufrimiento,
traición, mentiras, hipocresía,
guerras, corrupción,
que el amor se encuentra en algo tan sencillo
y cotidiano
como unas palabras hiladas.
Recuerda que del amor venimos y al amor nos debemos
aunque esté ausente a veces,
como un padre que sale a comprar tabaco.
Pero mi poesía no es polifónica,
solo yo puedo escucharme
y mi voz hace eco.
Quiero una voz que responda a la mía
que dialogue con mi alma,
que me haga sentir que yo
puedo ser poema.

24 jun 2016

Viernes


Los viernes vuelven a ser sinónimo de él.
Tienen ya un cuarto propio en mi cabeza
los nervios, la ilusión del primer encuentro,
la pequeñez de la ciudad,
el recuerdo vibrante y maldito de su piel,
el vino de por la noche, el querer exprimir el mundo
y traerle el jugo en un vaso el sábado por la mañana.

Los viernes noto en mi boca las cosquillas de su lengua 
dibujando las respuestas
a las preguntas de la semana.

Los viernes traen
la pieza de puzzle que me falta.