En una habitación donde apenas llegaba la luz, él inclinó su cabeza hacia ella y se besaron. Sus labios se acariciaron tímidamente durante sólo unos instantes. Se despegaron y sus ojos se encontraron en la penumbra que los abrazaba. Ella encontró su rostro en la pupila que se clavaba en la suya. Entonces comprendió todo. Entendió por qué estaba allí esa noche, abrazada a un cuerpo que no deseaba, a una ilusión. Le gustaba mirarle a los ojos porque se veía en él. En esos ojos podía verse no sólo a ella sino también sus deseos, sus necesidades y sus infantiles miedos. Sintió que no le miraba a él, que no era él a quien amaba sino a ella misma. Siguió mirando su reflejo durante toda la noche hasta que se quedó dormida entre sus brazos. A la mañana siguiente, él se despertó solo y confundido.27 feb 2010
Reflejo
En una habitación donde apenas llegaba la luz, él inclinó su cabeza hacia ella y se besaron. Sus labios se acariciaron tímidamente durante sólo unos instantes. Se despegaron y sus ojos se encontraron en la penumbra que los abrazaba. Ella encontró su rostro en la pupila que se clavaba en la suya. Entonces comprendió todo. Entendió por qué estaba allí esa noche, abrazada a un cuerpo que no deseaba, a una ilusión. Le gustaba mirarle a los ojos porque se veía en él. En esos ojos podía verse no sólo a ella sino también sus deseos, sus necesidades y sus infantiles miedos. Sintió que no le miraba a él, que no era él a quien amaba sino a ella misma. Siguió mirando su reflejo durante toda la noche hasta que se quedó dormida entre sus brazos. A la mañana siguiente, él se despertó solo y confundido.Un momento eterno

Quedaron una tarde para repasar juntos el examen de estadística de primero. Estaban sentados en la biblioteca uno en frente del otro, temblorosos, pero intentando aparentar normalidad. Él hizo un movimiento hacia delante con su silla para ver los ejercicios que su amiga le escribía sobre el folio. Sus corazones latían fuertemente al mismo tiempo, y sus ojos se escondían tímidamente, refugiándose en aquella hoja de papel. Él no estaba prestando atención a las explicaciones, y aprovechó para levantarse e ir señalándole las dudas estando detrás de ella. Mientras ella hablaba en voz bajita, él estaba ensimismado en ella. Olía la colonia que llevaba ese día, de olor parecido a la miel. Su pelo brillaba como si fuera plata recién limpiada, y sus manos se movían nerviosamente sobre su falda de cuadros. A veces durante la explicación las puntas de sus dedos se rozaban o sus ojos se encontraban y se dedicaban una sonrisa prohibida. No le importaba el tema del que hablaban, estaba flotando, soñando con ella a su lado, en un estado de languidez del que no deseaba nunca salir. Quería parar el tiempo, recordar ese aroma eternamente, esa visión de su pelo y sus manos, esas caricias accidentales y el suave sonido de su voz susurrándole. Y lo consiguió recordándolo cada noche.
20 feb 2010
Identidades

...
¿De verdad?
¿Debo creer que eres la misma persona? ¿O debo mejor dejar el pasado atrás y verte como alguien diferente?
¿Quién eres?
¿Quién serás?
La pequeña serpiente
Está podrida por dentro. Ríe para la foto, pero por dentro está vacía. No llora porque no sabe lo sucia que está. La sociedad le ha infectado. Veo a través de su piel y adivino que no ha luchado por nada salvo por besos arrancados. Nadie le enseñó el valor de una sonrisa. Nunca supo sobre la importancia de conocerse a sí mismo y el mundo en que ha nacido. No está sola. Como ella, millones de pequeñas bacterias se mueven caóticamente, sin destino ni equipaje, hacia una muerte a la que llegarán tras mentiras, hipocresía y un barco lleno de orgullo.Se pone un vestido ceñido que marca sus enormes caderas y pechos. Se pinta y se hace un peinado nuevo. Se siente guapa. Sale cada sábado buscando su próxima presa y pide que sea alguien que le saque de ese lodo en que está hundiéndose desde hace años. Ya no existen ni príncipes ni princesas, pero no le importa; ella sólo busca sexo y caricias disfrazadas de amor por las noches.
Las mismas lágrimas que arrancó le serán arrancadas a ella. Una vez, y otra, y miles de veces hasta que comprenda el valor de la vida. Como serpiente, vive en un mundo árido y seco del que quizá nunca saldrá. Pero le da igual.
La pequeña seguirá arrastrándose sin preguntarse por su destino. Quizá cuando abra los ojos mire hacia atrás y recuerde todo el daño que ha hecho, pero eso no le preocupa ahora. Duerme tranquila.
7 feb 2010
Nunca

¿Te conozco? ¿Te conoces acaso tú? ¿Podemos llegar a hacerlo algún día? Hoy soy Lara Croft, pero mañana me apetecerá ser Speedy Gonzalez. “Hoy estás rara”. Y siempre seré yo. Diferentes experiencias nos hacen metamorfosearnos, distintas personas, ambientes y situaciones. Hagamos una cosa, pregúntale a cinco amigos que no se conocen entre sí que te describan y compara sus resultados. ¿Lo ves? Cada uno conoce una parte de ti, y todas son tú. Seré tu dulce niña, la destructiva guerrera, la estudiante modelo, la incansable viajera. Nunca me conocerás. Nunca. “A dry martini. Shaken, not stirred”.