El suelo tiembla con cada golpe,
sus relinchos cortan el silencio
sin herraduras, libre y desnudo
galopa fuerte el relámpago en los bosques.
Sus ojos de hielo sacuden el tiempo
lo someten a sus colosales movimientos,
roba las sombras y enciende el destino
de aquellos que lo ven pasar.
Trota, trota sin cadenas, salvaje
ni silla ni motivo.
Te quiero cerca, relámpago.
Galopa fuerte, galopa,
escapa de la ciudad.
