7 sept 2016

So tired



Son las nueve de la noche. Llevas todo el día de acá para allá. De un cliente furioso a otro. De un director a otro. De problema en problema. De un enfado al siguiente.  Los párpados se te caen y te cuesta mantener el rumbo en línea recta. Notas el cansancio sobre tus hombros y tu cabeza. Los pies pesan y tus piernas intentan mantener el ritmo de la multitud que te arrastra hacia el agujero negro al que todos vais. Te preguntas cuántas horas vas a poder dormir hoy. Es la hora punta. Miles y miles de neoyorkinos vuelven a sus casas para descansar y repetir el proceso de nuevo dentro de unas horas. Nacer, producir y morir. El cuerpo humano es una máquina al servicio del gobierno. Las piernas, las piernas pesan y te van adelantando. Un paso y otro paso.

Algo te golpea:

Overslept.

Algo distinto sobre tu cabeza:

So tired.

Sí, estás cansado. Muy cansado.

If late.

¿Qué es eso?

Get fired.

Genial. Necesitabas a alguien que me recordara que a la mínima te echan a la calle.

Why bother?

Y esto se pone interesante. Aceleras el paso y adelantas a varias personas.

Why the pain?

Caminas silenciosamente, con los ojos bien abiertos. Necesitas saber cuál es el mensaje.

Just go home.

Sí, vas a casa. A casa. A la casa que tanto dinero, sueño y tiempo te cuesta mantener.

Do it again.

Notas cierto alivio. Es el lamento de las millones de personas que, como tú, realizan el mismo trayecto a diario. No estás solo. Todos pasan por lo mismo. Todos trabajan para conseguir un piso donde poder desplomarse cada noche al llegar a casa.

La palabra hogar adquiere una dimensión espiritual, algo parecido a un mantra. Una religión. La multitud que te rodea ahora es menos anónima, más humana. De repente, forma parte de ti. La cama espera. Con suerte habrá tiempo de poner un poco de jazz mientras te duchas. Con suerte podrás tomar algo caliente recogido en tu toalla mientras miras por la ventana a la gente de la calle pasar. Con suerte recordarás lo que sentiste en el camino a casa, en aquella estación y te darás cuenta de que no estás solo. De que la felicidad es estar conectado a un fenómeno global. De que son las pequeñas cosas las que hacen que merezca la pena la vida. Que fenómenos como este son la mejor demostración de solidaridad, fraternidad y amor.

1 jul 2016

Eco


Escribir devuelve al lugar
del que nos echaron al nacer,
la poesía da consuelo,
recuerda que no todo es sufrimiento,
traición, mentiras, hipocresía,
guerras, corrupción,
que el amor se encuentra en algo tan sencillo
y cotidiano
como unas palabras hiladas.
Recuerda que del amor venimos y al amor nos debemos
aunque esté ausente a veces,
como un padre que sale a comprar tabaco.
Pero mi poesía no es polifónica,
solo yo puedo escucharme
y mi voz hace eco.
Quiero una voz que responda a la mía
que dialogue con mi alma,
que me haga sentir que yo
puedo ser poema.

24 jun 2016

Viernes


Los viernes vuelven a ser sinónimo de él.
Tienen ya un cuarto propio en mi cabeza
los nervios, la ilusión del primer encuentro,
la pequeñez de la ciudad,
el recuerdo vibrante y maldito de su piel,
el vino de por la noche, el querer exprimir el mundo
y traerle el jugo en un vaso el sábado por la mañana.

Los viernes noto en mi boca las cosquillas de su lengua 
dibujando las respuestas
a las preguntas de la semana.

Los viernes traen
la pieza de puzzle que me falta.

1 jun 2016

La poesía


Estoy harta de la poesía.

En cada vez que me fijo en una mirada
que no me corresponde,
cada frase pronunciada con un tono de voz
más alto de lo habitual,
cada silencio en el que imagino
miles de respuestas que no llegan,
ahí está la poesía.

Se esconde detrás de cada lágrima,
en cada canción que me recuerda la fugacidad de la vida,
debajo con cada beso amargo
que se da por inercia,
entre los holaquétal que no van acompañados de una sonrisa,
en los besos que espero cuando él llega a casa,
ahí está la poesía, esperando.

Rasga mi alma, zarandea mi vida entera y me deja desplomada en el suelo
la poesía.
Se queda quieta y trabaja en silencio,
va recogiendo imágenes, besos, palabras y movimientos
y va acumulando palabras para la explosión final.
Me deja con el alma dolorida y me desnuda
la poesía.

28 may 2016


Dormir es un verbo.
Que duermas conmigo es otro verbo diferente.

27 may 2016

Cuando te sientas solo mira al cielo
y siénteme
porque todas las estrellas que ves 
también las veo yo.

Déjame que te cuente 
que no puedo besarte,
pero sí olerte,
que no puedes tocarme
pero sí hacerme llorar.

No estamos tan lejos,
estoy ahí dentro, justo entre las costillas.
Cierra los ojos
y ahí me encontrarás 
siempre. 

10 may 2016

¿Qué te puedo pedir, que no te rindas? 
Que no consientas que el fuego se apague. 
Que no te humilles traicionándote a ti mismo. 
Que no vayas donde va la gente. 
Que te mantengas firme. 

¿Si te invitan a mentir?, no mientas. 
¿Si te invitan a robar?, no robes. 
¿Si te invitan a matar?, no mates. No te manches las manos. 

No dejes que te aparten de tu camino. Este tiempo pasará.
Tarde o temprano conseguiremos salir del agujero y vendrán días mejores. 
No desesperes. Todo pasa y al final sólo el amor cuenta. 
Permanece puro… y firme, para que no tengas que avergonzarte de ti mismo 
cuando la luz venga a las tinieblas.

26 abr 2016

Ahora sé


Ahora sé
que este camino me ha hecho solitaria
y mi corazón se ha vuelto frío
como el silencio con el que me enseñaron a vivir.

Era bonito
levantarse cada mañana con el sabor de tus besos recientes,
con el olor de tu piel en las sábanas,
y compartir noches entre copas
desnudándome por primera vez el alma.

Durante muchos meses,
durante muchos días aprendí a vivir con mi desnudez.
Me descubriste sin barreras, vestidos ni prohibiciones.
La única condición era la desnudez.

Ahora sé
el precio de la despedida,
el peso exacto de la ropa.
Y me desnudaré una vez más,
la última,
para volver a vestirme finalmente
para el mundo
y recordaré de vez en cuando que una vez, alguien
me hizo aceptar mis imperfecciones,
me despojó de todo lo que me sobraba.