29 ago 2012
Vengo del bosque ahogado,
llego cansada y sin ganas de caminar
seducida por el olor de lo salvaje
y lo impensado,
de hambrientos seres sin domesticar.
Llego arrastrándome hasta tu cama,
me sacio y me divierto,
devoro tu néctar entre gritos
que piden, que lloran,
que extinguen el miedo.
Existo en dos direcciones,
guardo imágenes de lugares que no existen,
de escenas que nunca ocurrirán.
He olvidado a qué vengo,
busco lo improbable
y cuelgo.
De lejos. Del bosque llego.
Tiro de ti fuerte,
tan enérgicamente
que te termino hiriendo.
28 ago 2012
Me pregunto si duele,
si todavía me queda sangre.
Mi rostro está seco y mi pulso es firme.
Clavo, araño, rasco.
Me sumerjo en el abismo que alejas y abrazas
desde el olvido.
Empuño el arma y la clavo una,
dos veces,
tres hasta que emana
un surtidor de polvo, arena
e indulgente derrota
que pasea lejana.
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