26 jun 2014

Incoherencia


La gente que no se ha llevado nunca la contraria es gente que cree que jamás se ha equivocado, cosa que, como comprenderás, no es ni sana ni recomendable ni muchísimo menos verdadera. Esa misma gente que adora la coherencia es impermeable a cualquier novedad que pueda hacerle cambiar de criterio, y si algo tiene la realidad esta que nos rodea, es que nos bombardea con nuevos y refrescantes datos a cada segundo, minúsculas invitaciones a replantearnos lo que creíamos saber.

La incoherencia también figura como el germen de cualquier romanticismo. Ser romántico no tiene nada que ver con cenar a la luz de las velas y recitar versos de Neruda bajo la luna llena. Eso es cursilería, pero no romanticismo. El verdadero romanticismo consiste en ser incoherente con alguno de tus principios, romperlos y traicionarlos de cabo a rabo, y hacerlo todo por amor a alguien.

Risto Mejide

25 jun 2014

Delirio


Ella creía en la perfección, en la disposición adecuada de todos los elementos que componen un total, en las correspondencias y el lugar predestinado de todos los hechos. Dedicaba las tardes a desentrañar números y ecuaciones, letras y símbolos, jeroglíficos y antiguos escritos. Intentaba darle sentido a la rutina de sus días, al cosquilleo de sus decadentes emociones. Según iba descubriendo conexiones, anotaba los datos con celeridad en una libreta negra que alguien le regaló. Un escritor siempre debe estar atento a todo lo que ocurre a su alrededor, debe tomar conciencia de todos los fenómenos que lo rodean y buscarle su explicación.

Con frecuencia el amanecer la sorprendía trabajando. Noches y hasta días enteros se pasaba encerrada en su habitación. Ella también se creía perfecta y  cuidaba meticulosamente la disposición y ángulo de platos y vasos, papeles y libros, besos y toda clase de movimientos. Aquella última noche dio con la fórmula del romance perfecto y suspiró sobre la mesa. Dejó caer su cuerpo exhausto después de meses de duro trabajo y cayó en un profundo sueño. Al otro lado de la pared, él yacía solo y deshecho en la cama. 

12 jun 2014


Camina irregular,
con la mirada perdida a las cuatro de la madrugada,
despeinada y en camisón,
descalzos sus pies sobre el mármol.
Ahora cree que es más fácil de lo que pensaba.

El corazón se refleja en su pecho
como la luna en el mar nocturno.
Cada noche se levanta a la misma hora
buscando a la despiadada.
Ahora intuye que deberá contener sus lágrimas.

Se va rompiendo por el camino
con cada breve destello;
absorta en sí misma,
sin demasiado interés ni fuerza por el encuentro.
Ahora sabe que este hábito la ha hecho solitaria.

10 jun 2014


Con lo que hemos trabajado
levantas la vista hacia mí exhausto.
Tu mirada bajo gotas de sudor expresan
cansancio y furia
Se cayó el castillo de arena que llevábamos construyendo toda la mañana.
Sonrío y lloro por dentro de rabia:
el segundo nunca será igual.