9 feb 2013


Stay with me until I fall asleep.
Stay with me.
Stay with me until I fall asleep.
Stay with me.
Stay with me until I fall asleep.
Stay with me.


6 feb 2013

3 feb 2013

Cárdena


De color cárdeno esta noche;
y mañana, si me preguntas
también cárdena seré,
pero no del mismo tono;
más cerca del morado
que del blanco o negro
estaré.
Y ayer fui cárdena también,
azul y transparente
como el agua.
Mudable, versátil, inconstante,
pero eternamente cárdena.

I. C. 

¡Libros! ¡Libros!


"¡Libros! ¡Libros!" Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fiódor Dostoievski padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, solo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Federico García Lorca

1 feb 2013

Divergencia


Dejé de sentirte al soltarme la mano,
allá por el confuso e indolente octubre
tu melodía dejó de hechizar
a los ratones de Hamelín;
como en un cuento kafkiano
cuando el protagonista descubre
lo absurdo de intentar razonar
perdido en un nebloso jardín.

Tu sugestivo discurso de arrebatado hombre
perdió su fuerza en gritos al repetirse,
tus círculos desmesuradamente se abrieron
hasta abrazar una vacía identidad.
Ya no sueño con susurrar tu inmaculado nombre
ni contigo en la cama fundirme
contra pétalos de bocas de dragón
sobre los que verter nuestras copas sin piedad.

Y sin embargo reverdece el pasado
cuando te suspendes y a mí acudes,
vuelve entonces la magia y la melodía de tu flauta
para hacerme bailar ciega en la oscuridad.
Sopla y acércate a mi confuso prado
desarropando al niño que en ti escondes;
quiero ser de nuevo incauta,
perdamos los papeles, saciemos nuestra curiosidad.

I.C.